¿QUE DIRÁS ESTA NOCHE POBRE ALMA SOLITARIA,
QUE DIRAS, CORAZÓN, MARCHITO HACE TAN POCO,
A LA MUY BELLA, A LA MUY BUENA, A LA AMADÌSIMA,
BAJO CUYA MIRADA FLORECISTE DE NUEVO?
Charles Baudelaire.
EL OLVIDO
El olvido me suena a esperanza,
La esperanza de haber vivido
Seguramente de haber sufrido
De haber tenido confianza.
El olvido me sabe a muerte,
Me pone el gusto tétrico y lúgubre
Como los senderos olvidados,
De los bosques encantados.
El olvido me pone triste
Se llenan los ojos de la sabia salada
De las lágrimas no derramadas
De las frases no pronunciadas
El olvido me hace ciego
Me llena la boca de amargura
No me encanta como la luna
No me llena como el amor
No me complace como tú,
Ese olvido que no tiene nombre
Ese olvido que no tiene tiempo,
Que tampoco mide la distancia
Que me embriaga, ese olvido
Que me acerca a mi soledad,
Esa soledad tontamente apaciguada
Perdida, distante, trémula
Ese olvido, esa distancia sin distancia,
Esa soledad sin color, ni siquiera humanidad.
Caen las hojas muertas de los árboles
Y al caer suenan como cascabeles
Empuñados por las manecillas impúberes,
De las hadas, y nuevamente ese olvido
Donde se confunden amor y soledad.
Fredy de los Reyes Corredor
30/09/10
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