Dos hombres lánguidos, tristes mal formados
con cruces mil de pesares a cuestas
forrados los dos con pieles pálidas
rostros cadavéricos calcinados
malos recuerdos de alguna forma
asustados caminan encorvados
en líneas perfectas, diagonales trazadas
miran su pasado, un interior
senil, triste y devorado
miradas fijas al suelo absortas
su lánguida tristeza, exigua existencia
revisando desatinos morales
pasando hojas de seres inmorales
dos hombres lánguidos mal formados